Escrito por el Dr. Juan Carlos Pérez
Dr. Juan Carlos Pérez Rodríguez
Neurocirujano de columna - Coautor de investigación publicada en Brain and Spine (EANS), 2026
SpineAx - Cirugía de columna y manejo integral del dolor
Bogotá, Colombia
La espondilolistesis es una alteración de la columna en la que una vértebra se desplaza con respecto a la que se encuentra debajo. Muchas personas llegan a este diagnóstico después de que una radiografía o resonancia menciona una vértebra desplazada, un deslizamiento de vértebras, una anterolistesis o expresiones como “L4 sobre L5” o “L5 sobre S1”.
Tener una vértebra desplazada no significa automáticamente que exista una lesión grave o que sea necesario operar. Algunas personas no presentan síntomas, mientras que otras pueden experimentar dolor lumbar, dolor hacia las piernas, hormigueo, debilidad o dificultades para caminar.
Por eso, para determinar qué hacer ante una espondilolistesis no basta con conocer el grado de desplazamiento. También es necesario analizar su causa, la estabilidad de la columna, los síntomas y si existe compromiso de las raíces nerviosas.
Espondilolistesis: ¿qué pasa cuando una vértebra se desliza?
La columna está formada por vértebras que se mantienen alineadas mientras permiten movimiento y distribuyen las cargas del cuerpo. En la espondilolistesis, una de estas vértebras pierde parcialmente su alineación y se desplaza sobre la vértebra inferior.
Aunque puede presentarse en diferentes zonas, es mucho más frecuente en la columna lumbar y lumbosacra. La espondilolistesis degenerativa suele observarse especialmente en L4-L5, mientras que la forma ístmica aparece con frecuencia en L5-S1. (Margetis & Gillis, 2025).
¿Desplazamiento de vértebras y espondilolistesis son lo mismo?
Expresiones como deslizamiento de vértebras, desplazamiento de vértebras lumbares, vértebra desplazada o desplazamiento de la quinta vértebra lumbar suelen utilizarse para describir una espondilolistesis.
Sin embargo, el diagnóstico debe confirmarse mediante valoración médica e imágenes, ya que existen diferentes alteraciones de la alineación vertebral y no todas tienen la misma causa ni necesitan el mismo tratamiento.
Anterolistesis y retrolistesis
Cuando una vértebra se desplaza hacia adelante se denomina anterolistesis. Cuando se desplaza hacia atrás se habla de retrolistesis.
La dirección del desplazamiento ayuda a describir lo que muestran las imágenes, pero el tratamiento depende principalmente de los síntomas, la estabilidad y las estructuras comprometidas.
Espondilólisis y espondilolistesis: ¿cuál es la diferencia?
Aunque ambos términos se parecen, espondilólisis y espondilolistesis no son lo mismo.
La espondilólisis corresponde a un defecto o lesión en una zona de la vértebra denominada pars interarticularis. Puede existir sin que se produzca desplazamiento vertebral.
La espondilolistesis, en cambio, implica que una vértebra se ha desplazado respecto a otra. Cuando una espondilólisis facilita que la vértebra avance hacia adelante puede desarrollarse una espondilolistesis ístmica. (American Academy of Orthopaedic Surgeons [AAOS], s. f.).
Espondilolistesis L4-L5 y L5-S1: ¿qué significa?
Uno de los aspectos que más dudas genera es el nivel de la columna afectado.
Espondilolistesis L5-S1
Una espondilolistesis L5-S1 significa que la quinta vértebra lumbar, L5, está desplazada respecto a la primera vértebra del sacro, S1.
Este nivel aparece con frecuencia en la espondilolistesis ístmica. Dependiendo del caso, puede producir únicamente dolor lumbar o acompañarse de dolor hacia glúteos y piernas, hormigueo o síntomas relacionados con irritación nerviosa.
Espondilolistesis L4-L5
La espondilolistesis L4-L5 corresponde al desplazamiento de L4 sobre L5 y es característica de muchos casos de espondilolistesis degenerativa.
Con el paso de los años, el desgaste de los discos, las articulaciones facetarias y otras estructuras estabilizadoras puede facilitar este desplazamiento.
Tipos de espondilolistesis: ¿por qué puede desplazarse una vértebra?
No todas las vértebras se desplazan por la misma razón. Identificar el tipo de espondilolistesis ayuda a entender qué está ocurriendo en la columna y a orientar mejor el tratamiento.
Espondilolistesis degenerativa
Se produce por cambios progresivos relacionados con el desgaste de discos, articulaciones y estructuras que ayudan a mantener la estabilidad de la columna.
Espondilolistesis ístmica
Está relacionada con una lesión o defecto de la pars interarticularis y puede asociarse con estrés mecánico repetitivo sobre la columna.
Espondilolistesis displásica o congénita
Está relacionada con alteraciones en el desarrollo de determinadas estructuras vertebrales que pueden facilitar el desplazamiento de una vértebra.
Espondilolistesis traumática o patológica
La forma traumática puede aparecer después de una lesión importante de la columna. La forma patológica puede relacionarse con enfermedades que debilitan las estructuras óseas .
Existen casos de espondilolistesis posteriores a determinadas cirugías de columna cuando se modifica la estabilidad del segmento vertebral.
Grados de espondilolistesis: grado 1, 2, 3 y 4
El grado indica qué porcentaje de una vértebra se ha desplazado respecto a la inferior.
| Grado | Desplazamiento aproximado |
|---|---|
| Grado 1 | Hasta 25 % |
| Grado 2 | 25-50 % |
| Grado 3 | 50-75 % |
| Grado 4 | 75-100 % |
| Grado 5 o espondiloptosis | Más del 100 % |
Esta clasificación, conocida como clasificación de Meyerding, sirve para describir el desplazamiento observado en las imágenes. Sin embargo, un grado mayor no significa necesariamente que el paciente tenga proporcionalmente más dolor. Para decidir el tratamiento deben considerarse también los síntomas, la estabilidad, la causa de la espondilolistesis y el posible compromiso neurológico. (Margetis & Gillis, 2025).
¿Qué significa espondilolistesis grado 1?
Una espondilolistesis grado 1 corresponde a un desplazamiento relativamente pequeño.
Encontrar términos como espondilolistesis L5-S1 grado 1, espondilolistesis L4-L5 grado 1 o anterolistesis grado I no significa que sea necesaria una cirugía. Muchos pacientes pueden manejarse inicialmente con tratamiento conservador.
¿Una espondilolistesis grado 2 es más grave?
El desplazamiento es mayor que en el grado 1, pero tampoco determina por sí solo la necesidad de operar.
Una persona con grado 2 y pocos síntomas puede necesitar un manejo muy diferente al de otra con un desplazamiento menor pero con compresión nerviosa, debilidad o dolor incapacitante.
¿Por qué se produce la espondilolistesis?
Las causas dependen principalmente del tipo de espondilolistesis.
Puede aparecer por desgaste progresivo de la columna, una lesión de la pars interarticularis, características congénitas de las vértebras, traumatismos, determinadas enfermedades óseas o alteraciones de la estabilidad después de algunas intervenciones quirúrgicas.
En personas jóvenes también puede existir relación con actividades que someten repetidamente la columna lumbar a determinadas cargas o movimientos de hiperextensión. En adultos mayores predominan los cambios degenerativos. (Margetis & Gillis, 2025).
Síntomas de la espondilolistesis
La espondilolistesis puede no producir síntomas y descubrirse accidentalmente durante un estudio realizado por otro motivo.
Cuando sí causa molestias, el síntoma más habitual es el dolor lumbar. Este puede aparecer con determinadas actividades, al permanecer de pie durante mucho tiempo o al realizar ciertos movimientos.
Si existe irritación o compresión de una raíz nerviosa, también pueden aparecer dolor hacia los glúteos o las piernas, hormigueo, sensación de adormecimiento o debilidad.
Algunos pacientes con espondilolistesis degenerativa presentan además estenosis lumbar. En esos casos puede resultar difícil permanecer de pie o caminar durante períodos prolongados, con alivio al sentarse o inclinarse hacia adelante. (AAOS, s. f.).
¿Cómo se diagnostica una vértebra desplazada?
El diagnóstico comienza con la historia clínica y el examen físico. El especialista debe conocer dónde aparece el dolor, si se extiende hacia las piernas, si existen hormigueos o debilidad y qué actividades empeoran los síntomas.
Radiografía
Permite observar la alineación de las vértebras, identificar el desplazamiento y calcular aproximadamente su grado.
Resonancia magnética
Permite estudiar discos, canal vertebral y raíces nerviosas. Es especialmente útil cuando existen dolor irradiado, hormigueo, alteraciones de sensibilidad o debilidad.
Tomografía
Ofrece información detallada sobre las estructuras óseas y puede resultar útil cuando se necesita estudiar una lesión de la pars u otras alteraciones del hueso.
En determinados pacientes también pueden solicitarse radiografías dinámicas en flexión y extensión. Estas imágenes ayudan a valorar si existe movimiento anormal entre las vértebras o signos de inestabilidad.
No todos los pacientes necesitan los mismos estudios. La elección depende de los síntomas, el examen físico y lo que el especialista necesite evaluar en la columna.
¿Cuándo consultar por una espondilolistesis?
Conviene solicitar una valoración cuando el dolor lumbar persiste, reaparece con frecuencia o comienza a interferir con el trabajo, el ejercicio, el sueño o las actividades cotidianas.
También debería estudiarse cuando aparecen dolor hacia una o ambas piernas, hormigueo persistente, pérdida de sensibilidad, debilidad o una disminución progresiva de la capacidad para caminar.
Señales de alarma que necesitan valoración rápida
La aparición de debilidad progresiva, alteraciones importantes para caminar o cambios en el control de la vejiga o del intestino requiere valoración médica urgente, ya que puede existir una compresión neurológica importante. (AAOS, s. f.).
Tratamiento para la espondilolistesis
La mayoría de los pacientes no son candidatos automáticos a cirugía. Cuando la situación clínica lo permite, el manejo puede comenzar con opciones conservadoras cuyo objetivo es disminuir el dolor, mejorar la función y favorecer una mayor estabilidad de la columna.
Fisioterapia y ejercicio
La fisioterapia puede trabajar la estabilidad del tronco, fuerza, movilidad y flexibilidad, además de facilitar un regreso progresivo a las actividades.
Medicamentos
En algunos pacientes pueden utilizarse analgésicos o antiinflamatorios para controlar temporalmente los síntomas.
Infiltraciones
Si existe dolor relacionado con la irritación de una raíz nerviosa, determinadas infiltraciones pueden formar parte del manejo.
Una persona con espondilolistesis degenerativa L4-L5 puede necesitar un enfoque diferente al de un paciente con espondilolistesis ístmica L5-S1. La estrategia depende de los síntomas, la estabilidad y la respuesta al manejo.
Ejercicios prohibidos para espondilolistesis: ¿qué no hacer?
Una de las búsquedas más frecuentes es “espondilolistesis ejercicios prohibidos”, pero no existe una lista universal válida para todos los pacientes.
En general, deberían modificarse temporalmente los movimientos que aumentan claramente el dolor, generan síntomas hacia la pierna, provocan hormigueo o debilidad o someten la columna a cargas que todavía no puede tolerar.
En determinados pacientes con lesión de la pars también puede ser necesario limitar actividades que involucren hiperextensión lumbar repetitiva.
El objetivo no debería ser dejar de hacer ejercicio indefinidamente, sino identificar cuáles actividades son apropiadas y cómo retomarlas progresivamente.
¿Se puede caminar, hacer gimnasio o nadar con espondilolistesis?
En muchos casos sí.
Caminar y mantener actividad física puede formar parte del tratamiento siempre que sea bien tolerado. Si al caminar aparecen dolor intenso hacia las piernas, debilidad o una reducción progresiva de la distancia que puede recorrerse, conviene valorarlo.
Lo mismo sucede con gimnasio y natación. No existen deportes universalmente permitidos o prohibidos: la elección depende del tipo y grado de espondilolistesis, los síntomas y la estabilidad vertebral.
¿Cuándo puede ser necesaria una cirugía?
La cirugía puede considerarse cuando los síntomas siguen limitando significativamente la calidad de vida a pesar de un tratamiento conservador adecuado.
También puede plantearse si existe debilidad progresiva, compromiso neurológico, compresión nerviosa importante, inestabilidad relevante o progresión de la deformidad en determinados pacientes.
Por lo tanto, la indicación quirúrgica no depende únicamente de tener una espondilolistesis grado 1, 2, 3 o 4. La situación clínica completa es la que orienta la decisión. (AAOS, s. f.).
¿Cómo es la cirugía de espondilolistesis?
El procedimiento depende de qué problema sea necesario corregir.
Cuando existe compresión nerviosa puede realizarse una descompresión para aumentar el espacio disponible para los nervios.
Si además existe inestabilidad, puede ser necesario realizar una fusión o artrodesis vertebral, utilizando implantes para estabilizar el segmento mientras se produce la consolidación ósea.
En pacientes seleccionados también pueden utilizarse técnicas mínimamente invasivas. Sin embargo, la técnica quirúrgica debe escogerse según la anatomía y los objetivos de la intervención, no únicamente por el tamaño de la incisión.
¿Cuánto tarda la recuperación de una operación de espondilolistesis?
La recuperación depende del procedimiento realizado, el número de niveles tratados, la edad, el estado físico y la presencia de síntomas neurológicos.
Una cirugía que incluye fusión vertebral necesita un proceso de recuperación y consolidación que puede extenderse durante varios meses. El regreso al trabajo, ejercicio y actividades deportivas debe realizarse progresivamente según la evolución individual. (AAOS, s. f.).
¿La espondilolistesis tiene cura?
El tratamiento conservador puede conseguir que un paciente controle los síntomas y mantenga una vida activa, aunque normalmente no hace desaparecer el desplazamiento que aparece en la radiografía.
Esto no significa que todas las vértebras desplazadas deban corregirse.
Si la columna permanece estable y no existe un compromiso neurológico importante, muchas personas pueden vivir con una espondilolistesis sin requerir cirugía.
Espondilolistesis, hernia discal y estenosis lumbar: ¿son lo mismo?
No.
La espondilolistesis es un desplazamiento entre vértebras. La hernia discal se produce cuando parte del disco intervertebral se desplaza y puede irritar una raíz nerviosa. La estenosis lumbar es un estrechamiento de los espacios por donde pasan las estructuras nerviosas.
Estas alteraciones son distintas, aunque pueden coexistir y producir síntomas similares, especialmente dolor lumbar, dolor hacia la pierna, hormigueo o debilidad.
Tratamiento de la espondilolistesis en SpineAx
Cuando un paciente llega con un diagnóstico de espondilolistesis lumbar, L4-L5, L5-S1, espondilolistesis degenerativa o espondilolistesis ístmica, el objetivo inicial es entender qué relación existe entre las imágenes y los síntomas.
En SpineAx, la valoración con el Dr. Juan Carlos Pérez permite analizar el tipo y grado de desplazamiento, estabilidad vertebral, posibles alteraciones neurológicas y tratamientos realizados previamente.
Con esta información puede establecerse si el paciente puede continuar con manejo conservador o si existen razones para estudiar una alternativa quirúrgica.
Una vértebra desplazada no significa automáticamente una cirugía
La espondilolistesis puede presentarse de formas muy diferentes. Algunas personas tienen un pequeño desplazamiento sin síntomas, mientras que otras pueden desarrollar dolor lumbar, dolor hacia las piernas o alteraciones neurológicas.
Por esta razón, términos como espondilolistesis L5-S1 grado 1, espondilolistesis L4-L5, vértebra desplazada o anterolistesis deben interpretarse dentro del contexto clínico de cada paciente.
Si ya tienes estudios de columna o un diagnóstico de espondilolistesis, una valoración especializada puede ayudarte a entender qué significa el hallazgo y qué alternativas de tratamiento existen.
Agenda una valoración con el Dr. Juan Carlos Pérez en SpineAx para revisar tu caso, tus imágenes y definir los próximos pasos de manera individualizada.
Preguntas frecuentes sobre espondilolistesis
¿Qué significa tener una vértebra desplazada?
Significa que una vértebra ha perdido parte de su alineación respecto a la que se encuentra debajo. El tratamiento depende de la causa, el grado, los síntomas y la estabilidad de la columna.
¿Qué significa una espondilolistesis L5-S1?
Significa que L5 se encuentra desplazada respecto a S1. Es una localización frecuente de la espondilolistesis ístmica y puede producir desde ningún síntoma hasta dolor lumbar o molestias hacia las piernas.
¿Una espondilolistesis grado 1 es grave?
No necesariamente. El grado 1 representa hasta aproximadamente un 25 % de desplazamiento. Muchos pacientes pueden manejarse sin cirugía cuando no existen síntomas neurológicos importantes o inestabilidad significativa.
¿Una espondilolistesis grado 2 necesita cirugía?
No siempre. La decisión depende principalmente de los síntomas, estabilidad, compromiso nervioso y respuesta al tratamiento conservador, no solamente del porcentaje de desplazamiento.
¿Qué ejercicios debo evitar si tengo espondilolistesis?
Deben evitarse o modificarse los ejercicios que aumenten claramente el dolor, produzcan síntomas hacia las piernas o generen hormigueo o debilidad. Las restricciones específicas deben adaptarse a cada paciente.
¿Puedo caminar si tengo espondilolistesis?
En muchos casos sí. Caminar puede formar parte de una vida activa y del proceso de recuperación. Si aparecen dolor intenso, debilidad o una disminución progresiva de la capacidad para caminar, conviene realizar una valoración.
¿Espondilolistesis y hernia discal son lo mismo?
No. La espondilolistesis implica desplazamiento de una vértebra, mientras que la hernia afecta al disco intervertebral. Ambas pueden producir síntomas similares si afectan las raíces nerviosas.
¿Cuándo debo preocuparme por una espondilolistesis?
La aparición de debilidad progresiva, pérdida importante de sensibilidad, dificultad marcada para caminar o alteraciones en el control urinario o intestinal requiere una valoración médica rápida. (AAOS, s. f.).
Referencias
Este contenido sobre espondilolistesis es informativo y no sustituye una valoración médica. El diagnóstico y el tratamiento deben definirse de forma individual según los síntomas, el examen físico y los estudios de cada paciente. Ante dolor persistente, hormigueo, debilidad u otros síntomas neurológicos, consulte con un especialista en columna.

