Dr. Juan Carlos Perez - Neurocirujano de columna en Bogota, SpineAx

Escrito por el Dr. Juan Carlos Perez

Dr. Juan Carlos Perez Rodriguez

Neurocirujano de columna - Coautor de investigacion publicada en Brain and Spine (EANS), 2026

SpineAx - Cirugia de columna y manejo integral del dolor
Bogota, Colombia

Notar una espalda encorvada, una giba dorsal o una dificultad creciente para mantenerte erguido puede generar preocupación, especialmente si además aparece dolor de espalda, rigidez o cansancio al permanecer de pie. En SpineAx sabemos que estos cambios pueden estar relacionados con una hipercifosis, pero también que no toda curvatura visible tiene el mismo origen ni necesita el mismo tratamiento.

Por eso, no conviene normalizar una deformidad que avanza ni recurrir a medicamentos sin conocer la causa. Te queremos explicar qué es la hipercifosis, cuáles son sus causas y síntomas, cómo la diagnosticamos y cuándo puede ser necesario acudir a un cirujano de columna para recibir una valoración precisa y definir el manejo más adecuado para tu caso.

¿Qué es la hipercifosis y cuándo la curvatura deja de ser normal?

Para comprender esta condición, primero debemos aclarar algo importante: la columna vertebral no es completamente recta cuando la observamos de perfil. Sus curvas naturales distribuyen las cargas, facilitan el movimiento y ayudan a mantener la cabeza alineada sobre la pelvis. El problema aparece cuando una de estas curvas aumenta más de lo esperado, se vuelve rígida o empieza a afectar la postura, el equilibrio y las actividades cotidianas.

La columna dorsal tiene una curva natural, pero puede aumentar más de lo esperado

La región torácica, ubicada entre el cuello y la zona lumbar, presenta normalmente una curvatura hacia atrás llamada cifosis dorsal o cifosis torácica. Esta forma redondeada es fisiológica: permite que las distintas curvas de la columna funcionen en conjunto y mantengan el cuerpo equilibrado.

Como referencia, la Scoliosis Research Society señala que la curvatura torácica suele encontrarse aproximadamente entre 20 y 45 grados. Cuando esta redondez supera los valores esperados, puede hablarse de hipercifosis, aunque en SpineAx no establecemos un diagnóstico basándonos únicamente en un número: también valoramos la edad, los síntomas, la flexibilidad de la curva y la forma de las vértebras.

Aspecto Cifosis dorsal normal Curvatura dorsal aumentada
Apariencia de perfil Redondez suave de la parte superior de la espalda. Espalda visiblemente más curva o encorvada.
Equilibrio corporal La cabeza permanece alineada sobre el tronco y la pelvis. El tronco o la cabeza pueden desplazarse hacia adelante.
Flexibilidad Corresponde a la anatomía normal. Puede ser flexible o permanecer rígida al intentar enderezarse.
Síntomas Generalmente no produce molestias. Puede acompañarse de dolor, rigidez o cansancio.
Conducta médica No requiere corrección. Necesita evaluación según la causa y la progresión.

Punto clave:

Tener una curva dorsal no significa tener una enfermedad. Lo que debemos estudiar es si existe una curvatura de la columna excesiva, progresiva o acompañada de síntomas.

¿Qué es la hipercifosis dorsal y por qué es la forma más frecuente?

Cuando nos preguntan qué es hipercifosis dorsal, la explicamos como un aumento excesivo de la curvatura hacia atrás en la región torácica. Puede hacer que la parte superior de la espalda se vea más redondeada, que los hombros se proyecten hacia adelante o que aparezca una giba dorsal visible.

Es la presentación más habitual porque la región torácica posee naturalmente una cifosis. Por eso, el aumento de esta curva suele hacerse más evidente que otras alteraciones de la alineación vertebral. La hipercifosis dorsal puede ser postural y flexible, pero también puede relacionarse con cambios estructurales en las vértebras.  En términos sencillos, podemos sospecharla cuando:

Estas señales orientan, pero no reemplazan la valoración médica ni las imágenes diagnósticas.

¿Una hipercifosis dorsal leve siempre necesita tratamiento?

No necesariamente. Una hipercifosis dorsal leve que es flexible, estable y no produce síntomas importantes puede requerir únicamente observación y controles periódicos. En otros casos podemos recomendar educación postural, fortalecimiento de la espalda, ejercicios dirigidos o fisioterapia para hipercifosis.

El tratamiento depende de la edad, el crecimiento restante, la causa de la curvatura, su grado de flexibilidad y la presencia de dolor. Las curvas posturales suelen ser más corregibles al enderezar el cuerpo, mientras que una deformidad estructural puede mantenerse rígida y requerir un seguimiento diferente.

Situación encontrada Conducta que puede considerarse
Curva leve, flexible y sin dolor Observación, educación postural y controles.
Dolor muscular o cansancio frecuente Ejercicio terapéutico y fisioterapia individualizada.
Curvatura que aumenta con el tiempo Valoración por un especialista en columna.
Deformidad rígida o cambios vertebrales Estudios diagnósticos y manejo según la causa.
Debilidad, hormigueo o dificultad para caminar Evaluación médica prioritaria.

La llamada hipercifosis cervical no siempre corresponde al mismo problema

La expresión hipercifosis cervical aparece con frecuencia en las búsquedas de pacientes, pero debemos utilizarla con precisión. La columna cervical normalmente tiene una curva hacia dentro llamada lordosis cervical, mientras que la región torácica presenta una cifosis hacia fuera.

En el cuello pueden presentarse una rectificación de la lordosis cervical, una inversión de la curva o una verdadera cifosis cervical. Aunque estas alteraciones pueden producir una postura adelantada de la cabeza y modificar el equilibrio de toda la columna, no deben confundirse automáticamente con una hipercifosis dorsal.

Aclaración médica de SpineAx:

Cuando un informe menciona pérdida de la lordosis, rectificación o inversión de la curva cervical, necesitamos revisar las imágenes y los síntomas antes de definir qué significa. El nombre escrito en una radiografía, por sí solo, no determina la gravedad ni el tratamiento.

Hipercifosis- SpineAx

¿Por qué aparece la hipercifosis y qué puede hacer que empeore?

Cuando una persona busca causas de la hipercifosis o se pregunta qué causa la hipercifosis, nuestra primera aclaración es que no existe una única explicación. La curvatura puede relacionarse con hábitos posturales, cambios en la forma de las vértebras, pérdida de masa ósea o enfermedades que alteran la estructura y el equilibrio de la columna.

La mala postura puede influir, pero no es la única explicación

La cifosis postural suele observarse en adolescentes y adultos que pasan muchas horas inclinados frente al computador, mirando el celular o sentados sin un soporte adecuado. En estos casos, la espalda puede verse redondeada y los hombros desplazarse hacia delante.

Una característica frecuente es que la curva mejora cuando la persona intenta enderezarse. Sin embargo, no debemos asumir que toda espalda encorvada se debe a una mala postura. Cuando la deformidad es rígida, progresa o se acompaña de dolor persistente, debemos investigar una posible alteración estructural.

Cuando las vértebras cambian de forma: cifosis de Scheuermann

La cifosis de Scheuermann aparece generalmente durante el crecimiento. En lugar de conservar una forma rectangular, algunas vértebras desarrollan una configuración en cuña, haciendo que la columna se incline más hacia delante.

A diferencia de la alteración postural, esta curva suele ser más rígida y no desaparece al intentar corregir la posición. También puede producir dolor y continuar progresando hacia la adultez, por lo que requiere seguimiento mediante valoración clínica y radiografías.

Cifosis postural Cifosis de Scheuermann
Suele ser flexible. Generalmente es más rígida.
Mejora al enderezarse. Persiste al corregir la postura.
No siempre hay cambios óseos. Existen cambios en la forma vertebral.
Puede mejorar con reeducación postural. Puede requerir controles, corsé o tratamiento especializado.

Osteoporosis y fracturas vertebrales: una causa frecuente en adultos mayores

La hipercifosis por osteoporosis puede aparecer cuando las vértebras pierden resistencia y sufren fracturas por compresión. Al colapsar su parte anterior, adoptan una forma de cuña que incrementa progresivamente la curvatura dorsal.

Estas fracturas pueden ocurrir después de una caída leve e incluso sin un traumatismo evidente. Por eso, ante una pérdida de estatura, dolor repentino o aumento visible de la giba dorsal, recomendamos valorar tanto la columna como la salud ósea.

Otras causas de la hipercifosis que deben ser investigadas

Además de las causas anteriores, una deformidad de la columna puede estar asociada con:

Punto importante:

Cuando la curvatura aparece rápidamente, aumenta con el tiempo o se acompaña de dolor nocturno, debilidad, fiebre o pérdida de peso, no conviene atribuirla únicamente a la postura.

¿Qué músculos se afectan cuando la espalda permanece encorvada?

La búsqueda hipercifosis músculos afectados no tiene una única respuesta, porque en la postura intervienen varios grupos musculares. En general, la hipercifosis puede alterar el funcionamiento coordinado de los músculos que extienden la columna, estabilizan el tronco y controlan la posición de los hombros.

Los extensores de la columna y la musculatura paravertebral ayudan a sostener el tronco y evitar que caiga hacia delante. Cuando estos músculos pierden fuerza o resistencia, mantener una posición erguida puede generar cansancio y dolor.

Los estabilizadores profundos del tronco también participan en el equilibrio corporal. Algunos estudios han relacionado un menor volumen de la musculatura paravertebral con un mayor grado de cifosis en adultos mayores.

En una postura encorvada, los hombros permanecen hacia delante durante periodos prolongados. Esto puede favorecer rigidez en los músculos pectorales y aumentar la demanda sobre la parte posterior de la espalda.

Como resultado, algunas personas sienten dificultad para abrir el pecho, llevar los hombros hacia atrás o elevar completamente los brazos. La curvatura también puede modificar la forma en que trabajan los músculos del tronco y de la cintura escapular.

Los ejercicios para hipercifosis pueden fortalecer los extensores, mejorar la movilidad torácica y reducir una curvatura postural flexible. La evidencia disponible muestra que los programas dirigidos de ejercicio pueden mejorar la fuerza extensora y el ángulo de la curva en algunos pacientes con hipercifosis postural.

Sin embargo, el ejercicio no puede devolver por sí solo la forma normal a una vértebra deformada o colapsada. Por eso, antes de indicar una rutina, en SpineAx diferenciamos si el problema es principalmente muscular y postural o si existe una deformidad ósea estructural que requiere otro tipo de manejo.

¿Cómo saber si la curvatura está causando algo más que un cambio estético?

Una espalda encorvada puede preocupar inicialmente por su apariencia, pero la hipercifosis también puede modificar la forma en que el cuerpo distribuye las cargas, mantiene el equilibrio y realiza movimientos cotidianos. En SpineAx evaluamos tanto la curvatura visible como el dolor, la movilidad, la fuerza y cualquier cambio neurológico.

Dolor dorsal y cansancio al mantener la espalda recta

El dolor de espalda por hipercifosis suele localizarse en la región media o superior de la espalda. Algunas personas describen una sensación de peso, tensión o fatiga que aumenta después de permanecer mucho tiempo sentadas, de pie o intentando mantener una postura erguida.

Este cansancio puede aparecer porque los músculos posteriores deben trabajar constantemente para compensar el desplazamiento del tronco hacia adelante. Sin embargo, la intensidad del dolor no siempre coincide con el tamaño de la curva, por lo que debemos estudiar cada caso de manera individual.

Rigidez y pérdida de movilidad en la columna

Cuando la curvatura se vuelve rígida, puede resultar difícil extender el tronco, mirar hacia arriba o llevar los hombros hacia atrás. Actividades como vestirse, alcanzar objetos, conducir o permanecer en una misma posición pueden generar molestias.

En una hipercifosis dorsal estructural, la limitación no depende solamente de los músculos: también puede estar relacionada con cambios en las vértebras, discos y articulaciones de la columna.

Hormigueo, debilidad o pérdida de equilibrio requieren atención

El hormigueo, la pérdida de sensibilidad, la debilidad en brazos o piernas y las alteraciones de la marcha no deben atribuirse automáticamente a una mala postura. Estos síntomas pueden indicar compromiso de la médula espinal o de las raíces nerviosas y requieren una valoración médica prioritaria.

La pérdida reciente del control de la vejiga o del intestino, la dificultad marcada para caminar o una debilidad que progresa rápidamente justifican acudir a un servicio de urgencias.

Señales para consultar sin demora:

Debilidad progresiva, pérdida de sensibilidad, caídas frecuentes, dificultad para caminar o cambios en el control de esfínteres.

En curvas avanzadas también puede afectarse la respiración

Una deformidad torácica severa puede reducir la movilidad de la caja torácica y limitar el espacio disponible para la expansión pulmonar. Esto no sucede en todas las personas con hipercifosis, pero debe considerarse cuando la curvatura es avanzada y aparecen falta de aire o menor tolerancia al esfuerzo.

Un estudio longitudinal de Framingham encontró una mayor disminución de la función pulmonar en mujeres con una curvatura torácica más pronunciada. Sin embargo, la repercusión respiratoria depende de varios factores y no puede establecerse únicamente observando la espalda.

El impacto emocional de vivir con una espalda cada vez más encorvada

En consulta también escuchamos preocupaciones relacionadas con la imagen corporal: dificultad para encontrar ropa cómoda, inseguridad al ser observado, temor a que la curva avance o frustración por no poder corregir la postura voluntariamente.

Este impacto merece ser atendido, pero sin asumir que la cirugía es siempre la respuesta. Primero debemos identificar la causa de la deformidad y valorar de manera conjunta sus consecuencias físicas, funcionales y emocionales.

Si el dolor y la curvatura ya están limitando tu día a día, agenda una valoración con nuestro equipo.

¿Cómo se diagnostica la hipercifosis y cómo se determina su gravedad?

En SpineAx no diagnosticamos una deformidad solamente por su apariencia. Combinamos la historia clínica, el examen físico y los estudios de imagen para conocer la causa, la flexibilidad y la repercusión real de la curva.

La evaluación comienza observando tu postura, movilidad y equilibrio

Durante la consulta revisamos la alineación de la cabeza, los hombros, el tronco y la pelvis. También observamos si la curva mejora al enderezarse o al cambiar de posición, pues esto ayuda a diferenciar una deformidad flexible de una estructural.

Además, valoramos movilidad, fuerza, sensibilidad, reflejos, marcha y equilibrio. Si existen síntomas neurológicos, profundizamos la exploración para identificar un posible compromiso de la médula o de las raíces nerviosas.

La radiografía permite medir la curvatura y revisar las vértebras

La radiografía de columna tomada de pie permite observar el equilibrio global y medir el ángulo de Cobb. También muestra si existen vértebras en forma de cuña, fracturas por compresión, alteraciones congénitas o cambios degenerativos.

Las imágenes de pie son especialmente útiles porque muestran cómo se comporta la columna bajo el peso corporal y permiten comparar la curva durante los controles.

No todos los pacientes necesitan los mismos estudios

Estudio ¿Cuándo puede ser útil?
Radiografía de columna Para medir la curva y revisar la alineación.
Resonancia magnética Ante dolor atípico, síntomas neurológicos o sospecha de compresión.
Tomografía Para estudiar con más detalle la anatomía ósea o una fractura.
Densitometría ósea Cuando se sospechan osteoporosis y fragilidad vertebral.
Pruebas adicionales Según los antecedentes, los síntomas y las posibles causas secundarias.

La Scoliosis Research Society señala que la resonancia ayuda a evaluar la presión sobre estructuras nerviosas y que la tomografía puede ampliar el estudio de fracturas o alteraciones óseas cuando la radiografía no es suficiente.

La edad y la progresión importan tanto como el número de grados

Una medición radiográfica aislada no determina por sí sola el tratamiento. También valoramos si el paciente continúa creciendo, si la curva aumenta, si es flexible o rígida y si produce dolor, limitación funcional o síntomas neurológicos.

Por esta razón, dos personas con medidas similares pueden necesitar conductas distintas: una podría mantenerse en observación y otra requerir tratamiento activo debido a la progresión o al impacto sobre su calidad de vida.

Hipercifosis- SpineAx

¿Cómo corregir la hipercifosis sin recurrir de inmediato a una cirugía?

Cuando una persona busca cómo corregir hipercifosis, es importante explicar que no existe una fórmula única. El tratamiento para la hipercifosis depende de la causa, la edad, la flexibilidad, el crecimiento restante y los síntomas.

El manejo de la hipercifosis debe adaptarse a la causa, la flexibilidad de la curva, la edad y los síntomas de cada paciente. Estas son algunas de las opciones que pueden considerarse después de una valoración especializada.

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La observación puede ser suficiente cuando la curva es leve y estable

Una curva leve, sin dolor relevante ni progresión, puede manejarse con controles clínicos y radiográficos. El objetivo es comprobar que la deformidad permanezca estable y detectar cualquier cambio antes de que afecte la función.

La observación se utiliza con frecuencia en la cifosis postural y en algunas deformidades estructurales pequeñas o estables.

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Los ejercicios para hipercifosis deben adaptarse al tipo de curvatura

Un programa puede incluir fortalecimiento de los extensores de la espalda, estabilidad del tronco, movilidad torácica, estiramiento de los pectorales y educación postural.

No recomendamos copiar rutinas generales sin saber primero si la curva es flexible o estructural. Los ejercicios para hipercifosis pueden mejorar la fuerza, la postura, la movilidad y el dolor, aunque no necesariamente cambian la forma de una vértebra deformada.

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La fisioterapia para hipercifosis puede reducir dolor y mejorar la función

La fisioterapia para hipercifosis busca disminuir sobrecargas, recuperar movilidad y enseñar estrategias para sentarse, caminar, levantar objetos y trabajar con menor esfuerzo.

También puede ayudar al paciente a reconocer qué movimientos puede realizar de manera segura. En deformidades estructurales sigue siendo útil para mejorar la función, aunque sus objetivos deben adaptarse a los límites anatómicos de la curva.

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¿Cuándo puede recomendarse un corsé para hipercifosis?

El corsé para hipercifosis puede considerarse en pacientes que todavía están creciendo y presentan determinadas curvas estructurales con riesgo de progresión.

Su efectividad depende del tipo de deformidad, el crecimiento restante y la constancia con la que se utilice. No suele tener el mismo papel en adultos, deformidades congénitas o curvas posturales, por lo que debe ser formulado y supervisado por un especialista.

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El manejo del dolor no corrige por sí solo la deformidad

Los analgésicos, antiinflamatorios y medidas físicas pueden disminuir los síntomas, pero no modifican automáticamente la estructura de la columna. Cuando existe osteoporosis, también es indispensable tratar la salud ósea para reducir el riesgo de nuevas fracturas.

En SpineAx diferenciamos entre aliviar el dolor y corregir la deformidad, porque ambos objetivos no siempre requieren las mismas intervenciones.

¿Cuándo la cirugía de hipercifosis puede ser la opción más adecuada?

La mayoría de los pacientes no necesita cirugía. Sin embargo, hay deformidades cuya progresión, rigidez o repercusión clínica justifican considerar una corrección quirúrgica.

Una curvatura progresiva no debería esperar hasta limitar tu vida diaria

La cirugía de hipercifosis puede evaluarse cuando la curva continúa aumentando, altera significativamente el equilibrio o dificulta caminar, trabajar y realizar actividades básicas.

La decisión no se basa en una sola radiografía. Analizamos la evolución, la causa, el grado de rigidez y la capacidad del cuerpo para compensar la deformidad.

El dolor persistente debe estudiarse antes de asumir que es “solo postura”

Un dolor incapacitante que no mejora después de un tratamiento conservador bien indicado puede llevarnos a considerar una opción quirúrgica. Antes debemos confirmar que la deformidad sea realmente la fuente principal del dolor y descartar otras causas.

La corrección de la forma de la columna puede ser uno de los beneficios de la cirugía, pero el alivio total del dolor nunca debe presentarse como una garantía.

Los síntomas neurológicos cambian la prioridad del tratamiento

Cuando existe compresión de la médula o de las raíces nerviosas, pueden aparecer debilidad, pérdida de sensibilidad, alteraciones de la marcha o problemas de control de esfínteres. Estos hallazgos pueden hacer que la evaluación y el tratamiento sean más urgentes.

La edad y la apariencia no son los únicos criterios para operar

La operación de hipercifosis no se indica únicamente por la presencia de una espalda redondeada. Consideramos:

En adolescentes también analizamos el crecimiento restante; en adultos mayores prestamos especial atención a la osteoporosis, las enfermedades asociadas y el balance entre riesgos y beneficios.

¿Qué significa tener una giba dorsal?

La expresión giba dorsal suele utilizarse para describir una prominencia visible en la parte superior de la espalda. También puede llamarse joroba en la espalda, pero ninguno de estos términos establece por sí mismo un diagnóstico.

La prominencia puede estar relacionada con una hipercifosis dorsal, una alteración postural, una deformidad vertebral o incluso una escoliosis acompañada de rotación del tronco. Por eso debemos examinar la espalda desde diferentes posiciones.

Una giba flexible no se comporta igual que una deformidad rígida

Cuando la prominencia disminuye al enderezarse o al acostarse, puede existir un componente postural importante. Si permanece fija, incluso al intentar corregir la postura, debemos sospechar una alteración estructural.

Esta diferencia no puede confirmarse únicamente en casa. La exploración y la radiografía de columna permiten observar si las vértebras conservan su forma o presentan acuñamiento.

Una giba dorsal que no cambia de posición, aumenta con el tiempo o se acompaña de dolor debe ser valorada por un especialista.

La prominencia también puede deberse a tejidos blandos y no a la columna

No toda elevación visible en la unión entre el cuello y la espalda es una deformidad ósea. Algunas prominencias pueden relacionarse principalmente con cambios en los tejidos blandos o con la distribución de grasa.

Durante la consulta diferenciamos si el origen está en la columna, las costillas, la postura o los tejidos superficiales antes de proponer un tratamiento.

Columna Costillas Postura Tejidos blandos

¿Por qué aparece una giba en la espalda y cómo saber qué la está causando?

En adolescentes, una giba en la espalda puede estar relacionada con hábitos posturales o con la cifosis de Scheuermann. Esta última produce una curva más rígida debido a cambios en la forma de las vértebras y puede progresar durante el crecimiento.

Por eso recomendamos evaluar si la prominencia aumenta, si aparece dolor o si el adolescente ya no logra enderezarse voluntariamente.

Una giba que aparece en la adultez puede relacionarse con desgaste u osteoporosis

En adultos, especialmente después de la pérdida de masa ósea, las fracturas por compresión pueden deformar una o varias vértebras. Cuando estos colapsos se acumulan, la espalda puede verse progresivamente más redondeada.

Una pérdida de estatura, un dolor súbito o una curvatura que aumenta sin explicación justifican estudiar tanto la columna como la calidad del hueso.

Si la giba aumenta rápidamente, no conviene esperar

Recomendamos una valoración temprana si la giba dorsal progresa rápidamente o aparece junto con:

Estas señales pueden indicar una causa distinta a la postura y requieren estudios dirigidos.

Hipercifosis- SpineAx

Tratamiento para la hipercifosis en Bogotá

En SpineAx sabemos que una espalda más encorvada, el dolor persistente o una giba dorsal pueden generar muchas dudas. Por eso, antes de hablar de cirugía, realizamos una valoración completa en la que revisamos tus síntomas, antecedentes, examen físico e imágenes diagnósticas para determinar si existe una alteración postural, una deformidad estructural o una causa secundaria. El Dr. Juan Carlos Pérez, junto con nuestro equipo de especialistas en cirugía de columna y neurocirugía, evalúa si el caso puede manejarse con seguimiento, fisioterapia, ejercicio terapéutico u otras alternativas. Nuestra primera decisión siempre es encontrar el tratamiento más adecuado para ti, no operar de manera automática.

Cuando la cirugía es necesaria, la planeamos de forma individual según la causa, la rigidez de la curva, los segmentos comprometidos y tu estado general de salud. Si buscas un tratamiento para la hipercifosis en Bogotá, necesitas la opinión de un especialista en hipercifosis o deseas una valoración con un neurocirujano especialista en columna, podemos acompañarte con claridad y cercanía. Consulta especialmente si la curvatura está avanzando, el dolor limita tus actividades, ya recibiste un diagnóstico de hipercifosis dorsal, te recomendaron una cirugía de hipercifosis en Bogotá o aún tienes dudas sobre cómo corregir una giba dorsal.

Hipercifosis- SpineAx

Preguntas frecuentes sobre la hipercifosis

La columna torácica tiene una curvatura natural hacia atrás llamada cifosis. Hablamos de hipercifosis cuando esa curvatura aumenta más de lo esperado y puede hacer que la parte superior de la espalda se vea excesivamente redondeada. La diferencia no se determina únicamente por la apariencia: también valoramos la medición radiográfica, la flexibilidad de la curva, la forma de las vértebras, los síntomas y su evolución.

Las causas de la hipercifosis pueden variar según la edad. En adolescentes puede relacionarse con una alteración postural o con la cifosis de Scheuermann. En adultos y personas mayores puede aparecer por desgaste, osteoporosis, fracturas vertebrales o cambios degenerativos. También existen causas congénitas, neuromusculares, inflamatorias, traumáticas, infecciosas y posteriores a ciertas cirugías de columna. Por eso, antes de iniciar un tratamiento debemos identificar qué está originando la curvatura.

No todas las curvas leves progresan. Una hipercifosis dorsal leve, flexible y sin dolor puede permanecer estable durante años, especialmente cuando tiene un componente postural. Sin embargo, el riesgo de progresión puede aumentar si existen cambios estructurales en las vértebras, crecimiento pendiente, osteoporosis o fracturas por compresión. Los controles permiten comparar la postura y las radiografías para detectar cambios relevantes.

Una prominencia que disminuye al enderezarte o al acostarte puede tener un componente postural importante. Cuando permanece fija, es rígida o aumenta progresivamente, puede existir una deformidad estructural. No recomendamos tratar de establecer esta diferencia únicamente en casa. El examen físico y una radiografía de columna nos permiten revisar la flexibilidad de la curva y determinar si hay acuñamiento o cambios en la forma de las vértebras.

No. Una giba en la espalda puede relacionarse con la columna, las costillas, la postura o los tejidos blandos. Algunas prominencias ubicadas en la unión entre el cuello y la espalda se deben principalmente a acumulación de tejido adiposo y no a una deformidad ósea. Durante la valoración identificamos el origen antes de recomendar fisioterapia, estudios adicionales o cualquier otro tratamiento.

Los ejercicios para hipercifosis pueden mejorar la fuerza de los extensores de la espalda, la movilidad torácica, la postura y el dolor, sobre todo cuando la curva es flexible. Sin embargo, no suelen cambiar por sí solos la forma de una vértebra acuñada, fracturada o congénitamente alterada. Por eso, el programa debe adaptarse al tipo de curvatura y no limitarse a rutinas generales encontradas en internet.

Cuando nos preguntan por la relación entre hipercifosis y músculos afectados, explicamos que pueden involucrarse los extensores de la columna, la musculatura paravertebral, los estabilizadores profundos del tronco y los músculos que controlan los hombros. Los pectorales pueden volverse más rígidos, mientras que la musculatura posterior pierde fuerza o resistencia. Esto puede favorecer cansancio, tensión y dificultad para mantener una posición erguida durante periodos prolongados.

La hipercifosis aumenta la curvatura hacia atrás, principalmente en la región dorsal. La hiperlordosis acentúa la curva hacia dentro, generalmente en la zona lumbar. La escoliosis es una deformidad tridimensional que incluye desviación lateral y rotación vertebral. Estas alteraciones pueden presentarse por separado o coexistir, por lo que una expresión general como “desviación de columna” no es suficiente para establecer el diagnóstico.

La cirugía de hipercifosis puede considerarse cuando la deformidad es severa o progresiva, altera el equilibrio corporal, produce dolor incapacitante pese a un manejo conservador adecuado o se acompaña de compromiso neurológico. También debemos considerar la rigidez de la curva, su causa, la calidad ósea y el estado general del paciente. La apariencia por sí sola no define la indicación quirúrgica.

Una hipercifosis dorsal debe ser evaluada por un especialista con experiencia en deformidades vertebrales, como un cirujano de columna o un neurocirujano especialista en columna. En SpineAx, el Dr. Juan Carlos Pérez y nuestro equipo revisamos los síntomas, antecedentes, examen físico e imágenes para determinar si el caso requiere observación, rehabilitación, manejo del dolor, corsé o cirugía. Recomendamos consultar especialmente cuando la curvatura aumenta, el dolor limita las actividades o aparecen debilidad, hormigueo o dificultad para caminar.

Referencias

Somos Spine Ax, un centro especializado en Neurocirugía y cirugía de columna, dedicado a brindar atención integral y de alta calidad a pacientes con dolor lumbar y enfermedades de la columna vertebral. Nos destacamos por nuestro enfoque en cirugía minimamente invasiva, lo que nos permite ofrecer procedimientos que mejoran la calidad de vida de nuestros pacientes.

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