La cirugía de columna mínimamente invasiva tiene ventajas notorias frente a la cirugía convencional, y cada vez más pacientes en Bogotá, Colombia, y en todo el mundo lo están comprobando. Recuperación más rápida, menos dolor, menos días en el hospital y una reincorporación temprana a la vida diaria son solo algunos de los beneficios que hacen de esta técnica una opción altamente efectiva y mucho más amable con el cuerpo.
Soy el Dr. Juan Carlos Pérez, especialista en neurocirugía y cirugía de columna en Spineax, y en este artículo quiero contarte de manera clara y sencilla cuáles son los 7 principales beneficios de esta técnica. Si estás considerando una cirugía de columna o simplemente quieres conocer opciones menos agresivas, esta información te será muy útil.
Si no sabes qué es la cirugía mínimamente invasiva de columna, empieza por aquí
Sabemos que no todas las personas están familiarizadas con este tipo de procedimiento, por eso hemos preparado esta breve explicación. Si quieres profundizar más, te invitamos a consultar aquí otros contenidos que hemos publicado sobre este tema o a ponerte en contacto con nosotros directamente. En Spineax estaremos encantados de orientarte.
Una técnica más precisa y menos agresiva
La cirugía mínimamente invasiva de columna es un tipo de procedimiento quirúrgico que permite tratar problemas como hernias discales, estenosis o desplazamientos vertebrales sin necesidad de realizar grandes incisiones ni dañar los músculos o tejidos cercanos.
¿Cómo se realiza la cirugía mínimamente invasiva de columna?
Utilizamos instrumentos especiales y tecnología de imagen avanzada para acceder directamente a la zona afectada a través de pequeñas incisiones. Esto permite corregir el problema con mayor precisión y menor impacto para el cuerpo.
¿En qué se diferencia de la cirugía convencional?
A diferencia de la cirugía tradicional, donde se deben cortar grandes masas musculares y abrir amplias zonas de la espalda, la cirugía mínimamente invasiva reduce al mínimo el trauma quirúrgico, lo que se traduce en menos dolor, menos días de hospitalización y una recuperación mucho más rápida.
7 diferencias entre cirugía de columna mínimamente invasiva y la cirugía de columna tradicional
Aunque ambas técnicas tienen el objetivo de corregir problemas estructurales en la columna, la forma en que se realizan y el impacto que tienen en el cuerpo del paciente son muy distintos. La cirugía mínimamente invasiva ha sido diseñada para lograr resultados efectivos con menos daño a los tejidos, menos dolor y una recuperación más rápida.
A continuación, te explico de manera sencilla 7 diferencias clave que hacen de esta técnica una opción cada vez más recomendada y valorada por pacientes y especialistas.
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1. Recuperación más rápida
Uno de los principales beneficios de la cirugía de columna mínimamente invasiva frente a la cirugía convencional—y algo que nuestros pacientes agradecen muchísimo— es la rapidez con la que pueden volver a su vida normal. Estamos hablando de una recuperación que puede tomar menos de 30 días, algo impensable hace algunos años con las técnicas tradicionales.
Una vuelta temprana a la rutina
Esto significa que, en muy poco tiempo, la persona puede reincorporarse a sus actividades cotidianas, volver a su trabajo, caminar sin dificultad y, en general, sentirse funcional y autónoma de nuevo. No es necesario pasar semanas en cama o depender de otras personas para lo básico. Y eso, desde el punto de vista físico y emocional, marca una gran diferencia.
¿Por qué ocurre?
Menor daño a los tejidos blandos
La razón de esta recuperación tan rápida es que, en la cirugía mínimamente invasiva, no hacemos cortes amplios ni agresivos en la musculatura. Lo que buscamos es llegar al sitio exacto del problema, pero causando el menor trauma posible al cuerpo. Usamos instrumentos especiales que nos permiten trabajar por medio de pequeños túneles o canales, sin abrir grandes capas de músculo o tejido.
No hay necesidad de cortar grandes masas musculares
A diferencia de la cirugía tradicional, donde hay que "abrir camino" para llegar a la columna, en la técnica mínimamente invasiva evitamos desinsertar o cortar grandes masas musculares. Esto no solo reduce el dolor posoperatorio, sino que el cuerpo no necesita gastar tanto tiempo y energía en reparar esos tejidos, lo que facilita una recuperación mucho más veloz.
2. Menor dolor postoperatorio
Otra gran ventaja de la cirugía de columna mínimamente invasiva es que el dolor después de la operación es mucho menor comparado con la cirugía convencional. Y cuando hablamos de dolor, no es solo una cuestión de incomodidad: menos dolor significa menos medicamentos, menos efectos secundarios y, sobre todo, una mejor calidad de vida durante el proceso de recuperación.
Una experiencia mucho más llevadera
Muchos pacientes me dicen que esperaban estar con dolor durante días o semanas después de la cirugía, pero se sorprenden al ver que al día siguiente ya pueden moverse, caminar e incluso sentarse sin ese malestar intenso que imaginaban. Esto hace que todo el proceso posoperatorio sea más llevadero, más corto y mucho más positivo.
¿Por qué ocurre?
Las incisiones son mucho más pequeñas
Al utilizar incisiones mínimas —en algunos casos de apenas unos centímetros— el cuerpo no sufre la misma agresión quirúrgica que en una intervención convencional. Estas pequeñas aberturas son suficientes para introducir las herramientas y cámaras necesarias para realizar la cirugía, sin necesidad de abrir toda el área.
Se reduce la manipulación quirúrgica interna
Además, como el acceso es más preciso y dirigido, no necesitamos mover, retraer ni cortar tejidos internos innecesarios. Todo esto reduce la inflamación y el trauma local, lo cual se traduce en menos dolor y una recuperación mucho más cómoda para el paciente.
Si llevas tiempo viviendo con dolor de columna y piensas que la única opción es una cirugía compleja y dolorosa, déjame contarte que hoy existen técnicas menos invasivas, con resultados seguros y una recuperación mucho más rápida.
3. Menor sensación de discapacidad
Un beneficio que a veces no se menciona lo suficiente, pero que los pacientes realmente valoran, es la sensación de capacidad que tienen después de la cirugía. Con las técnicas mínimamente invasivas, la mayoría de las personas no sienten que han pasado por una cirugía mayor. Pueden levantarse, moverse con independencia y continuar con su vida sin esa sensación de haber quedado limitadas física o funcionalmente.
Recuperar la confianza en el cuerpo
Esto es muy importante. Muchas veces, el miedo que tienen los pacientes antes de operarse es quedarse con secuelas, no poder caminar igual o depender de otros. Pero lo que vemos con estas técnicas es que la sensación de discapacidad posoperatoria es mínima. De hecho, en pocos días, muchos pacientes ya están dando sus primeros pasos sin asistencia, sin muletas, sin bastón.
¿Por qué ocurre?
El paciente puede movilizarse más pronto
Como no se produce un daño profundo en los tejidos, la movilidad se recupera muy rápidamente. No hay que esperar a que cicatricen grandes heridas ni a que se desinflamen zonas extensas del cuerpo. Eso permite que el paciente se levante de la cama el mismo día o al día siguiente, sin temor ni dolor excesivo.
El impacto físico y emocional de la cirugía es menor
Y no solo es algo físico. También hay un componente emocional muy importante: cuando una persona se siente capaz, se siente bien. No tener que depender de otros para caminar, ir al baño o simplemente moverse por la casa tiene un efecto directo en la autoestima, el estado de ánimo y la recuperación en general. Es un proceso más humano, más amable con el paciente.
4. Retorno más rápido a las actividades diarias y laborales
Uno de los aspectos que más valoran nuestros pacientes —sobre todo aquellos que trabajan o tienen responsabilidades familiares— es que pueden retomar sus actividades en mucho menos tiempo. No estamos hablando de meses de incapacidad, sino de días o pocas semanas para volver a una rutina funcional.
Menos tiempo detenido, más vida activa
En la mayoría de los casos, nuestros pacientes están listos para volver a trabajar antes de completar un mes. Incluso, quienes tienen trabajos de oficina o actividades que no implican esfuerzo físico, pueden reincorporarse en menos de dos semanas. Esto les da tranquilidad, no solo a nivel personal, sino también económico y social, porque no tienen que hacer pausas largas en sus proyectos o responsabilidades.
¿Por qué ocurre?
La combinación de menor dolor, menor discapacidad y cicatrización más rápida lo permite
Todo está relacionado. Al tener menos dolor, menos sensación de discapacidad y un proceso de cicatrización más ágil, el cuerpo está listo antes para volver a moverse, trabajar y asumir tareas cotidianas. A eso sumamos que no se requiere una rehabilitación prolongada ni estancias hospitalarias largas.
Y no se trata solo de volver al trabajo; hablamos también de cosas tan simples pero valiosas como caminar sin ayuda, subir unas escaleras o manejar el carro. Eso es calidad de vida, y la cirugía mínimamente invasiva nos permite ofrecerla mucho antes de lo que era posible con la cirugía convencional.
5. Estancia hospitalaria más corta
Algo que siempre sorprende a los pacientes es lo rápido que pueden irse a casa después de la cirugía. Con las técnicas mínimamente invasivas, la gran mayoría solo necesita una hospitalización de 24 horas, y en algunos casos incluso menos. No es necesario pasar varios días en una clínica para recuperarse.
De regreso a casa en tiempo récord
Esto es muy valioso, porque todos sabemos que nada reemplaza el bienestar de estar en casa, en un entorno familiar y cómodo. Además, al reducir el tiempo de hospitalización, también disminuimos el riesgo de complicaciones asociadas a estancias prolongadas, como infecciones o inmovilidad prolongada. El paciente se va a casa con confianza, con dolor controlado y con una guía clara de recuperación.
¿Por qué ocurre?
En la mayoría de los casos, el paciente es dado de alta en 24 horas
Gracias al menor trauma quirúrgico, al poco sangrado y al rápido control del dolor, los pacientes se recuperan mucho más rápido que en una cirugía convencional, donde se requieren de 3 a 5 días en el hospital. Esto representa un ahorro de tiempo, recursos y también menos angustia para el paciente y su familia.
No se requiere cuidados intensivos postoperatorios
Otro punto importante es que, en este tipo de cirugía, los pacientes no van a unidad de cuidados intensivos, como sí ocurre con frecuencia en técnicas más invasivas. Esto es posible porque no se comprometen funciones vitales, no hay sangrados importantes, ni se requiere una vigilancia estricta posoperatoria. Todo se maneja de forma más sencilla, más segura y con una recuperación fluida.
6. Menor sangrado durante la cirugía
Otro beneficio importante —y que muchas veces pasa desapercibido hasta que se explica con detalle— es que la cirugía mínimamente invasiva reduce significativamente el sangrado durante el procedimiento. Esto es crucial no solo por seguridad, sino porque impacta directamente en la recuperación del paciente.
Una cirugía más limpia y segura
Menos sangrado significa menos riesgo durante la operación, menor necesidad de transfusiones y una recuperación más estable en el posoperatorio. Además, los tejidos al no estar tan comprometidos por la pérdida de sangre, cicatrizan mejor y más rápido. Es una cirugía mucho más limpia, en todos los sentidos.
¿Por qué ocurre?
Las incisiones son pequeñas y se preservan los vasos sanguíneos principales
En la cirugía convencional, al realizar cortes más grandes y profundos, se atraviesan tejidos y vasos sanguíneos importantes, lo que genera un sangrado mayor. En cambio, con las técnicas mínimamente invasivas, utilizamos abordajes más precisos, con incisiones pequeñas que evitan cortar estructuras vasculares importantes.
Además, al trabajar con visión ampliada y cámaras especializadas, vemos mejor lo que estamos haciendo, lo que nos permite evitar zonas de riesgo y actuar con máxima precisión. Todo esto se traduce en menos sangrado, menos inflamación y un posoperatorio más tranquilo para el paciente.
7. Menor riesgo de infecciones
Una de las preocupaciones más comunes de los pacientes cuando se enfrentan a una cirugía es la posibilidad de una infección. Y es completamente válido. Sin embargo, una de las grandes ventajas de la cirugía de columna mínimamente invasiva es que el riesgo de infecciones se reduce considerablemente en comparación con la cirugía convencional.
Más tranquilidad para el paciente y su familia
Cuando hacemos procedimientos menos invasivos, estamos protegiendo al cuerpo de una exposición innecesaria, y eso se refleja en menos complicaciones. Menos infecciones significa menos medicamentos, menos intervenciones adicionales y, sobre todo, más tranquilidad para el paciente y sus seres queridos durante el proceso de recuperación.
¿Por qué ocurre?
Al ser una intervención menos invasiva, hay menor exposición de tejidos y menor uso de drenajes o catéteres
Las incisiones pequeñas no solo duelen menos y cicatrizan más rápido, sino que también limitan el contacto de los tejidos internos con el medio externo, lo que reduce el riesgo de que bacterias entren al organismo. Además, al no requerirse grandes cortes ni colocación de drenajes o sondas por largo tiempo, disminuyen las vías de entrada para una posible infección.
Es una técnica más respetuosa con el cuerpo, menos agresiva, y que, al mismo tiempo, ofrece excelentes resultados clínicos con menos complicaciones.
Pregúntame por la cirugía de columna mínimamente invasiva en Bogotá
Como pudieron ver, la cirugía mínimamente invasiva es más precisa, moderna y está pensada para que el paciente se recupere mejor, más rápido y con menos complicaciones.
En Spineax, entendemos que no todos los casos requieren una cirugía. Por eso, también ofrecemos tratamientos conservadores, como terapia física especializada, manejo del dolor, bloqueos espinales y rehabilitación personalizada, según las necesidades de cada paciente.
Si estás viviendo con dolor de columna, has probado otros tratamientos sin éxito o simplemente quieres entender qué opciones tienes, te invito a que agendes una valoración conmigo o con nuestro equipo. Juntos evaluaremos tu caso, resolveremos tus dudas y definiremos el camino más adecuado para ayudarte a recuperar tu bienestar.
No tienes que acostumbrarte a vivir con dolor. En Spineax, estamos para ayudarte.

Soy el Dr. Juan Carlos Pérez, tu cirujano de columna en Colombia
Soy el Dr. Juan Carlos Pérez Rodríguez, neurocirujano especializado en cirugía de columna y deformidades vertebrales. Me formé como especialista en Neurocirugía en la Pontificia Universidad Javeriana, y realicé un fellowship en cirugía de columna en el Instituto Nacional de Ortopedia y Traumatología de Brasil, donde tuve la oportunidad de profundizar en técnicas avanzadas y de mínima invasión.
A lo largo de mi carrera he realizado más de 1.500 cirugías de columna y cada año llevo a cabo alrededor de 500 procedimientos para el manejo del dolor. Gracias a esta experiencia, hoy en día me especializo en cirugía mínimamente invasiva, una técnica que permite tratar patologías complejas con un menor impacto para el paciente.
Actualmente, tengo el privilegio de liderar el equipo médico de Spineax, un centro dedicado al tratamiento integral y personalizado de enfermedades complejas de la columna vertebral.
Preguntas frecuentes sobre cirugía de columna mínimamente invasiva y cirugía de columna tradicional
¿En qué se diferencia la cirugía mínimamente invasiva de la cirugía tradicional de columna?
La diferencia principal está en el enfoque quirúrgico. En la cirugía mínimamente invasiva se utilizan pequeñas incisiones y herramientas especializadas que permiten acceder a la columna sin cortar músculos ni abrir grandes áreas. En la cirugía tradicional, se realizan incisiones más amplias que requieren cortar o retraer tejidos, lo que conlleva un mayor trauma para el cuerpo y una recuperación más lenta.
¿Es igual de efectiva la cirugía de columna mínimamente invasiva que la cirugía convencional?
Sí. Cuando está bien indicada y realizada por un especialista, la cirugía mínimamente invasiva ofrece resultados igual de efectivos —o incluso superiores— en términos de recuperación, alivio del dolor y estabilidad de la columna, especialmente en casos como hernias discales, estenosis lumbar o espondilolistesis.
¿Todas las personas con problemas de columna pueden optar por una cirugía mínimamente invasiva?
No todos los casos son candidatos para este tipo de cirugía. Por eso es importante una valoración médica especializada. En Spineax, evaluamos cada situación de forma integral para determinar si la cirugía mínimamente invasiva es viable o si se requiere otro enfoque, incluso tratamientos no quirúrgicos.
¿Qué tan rápida es la recuperación con la cirugía de columna mínimamente invasiva?
Muy rápida en comparación con la cirugía tradicional. Muchos pacientes pueden volver a caminar el mismo día o al día siguiente, y regresar a sus actividades cotidianas en menos de 30 días. En algunos casos, como trabajos de oficina, pueden reincorporarse en 1 a 2 semanas.
¿Cuánto tiempo debo estar hospitalizado después de una cirugía de columna mínimamente invasiva?
En la mayoría de los casos, solo se requiere una hospitalización de 24 horas o incluso menos. A diferencia de la cirugía convencional, que puede requerir entre 3 y 5 días de hospitalización y, en ocasiones, cuidados intensivos.
¿La cirugía de columna mínimamente invasiva es más segura?
Sí. Al haber menos sangrado, menos exposición de tejidos y menor riesgo de infección, se considera una técnica más segura en muchos aspectos. Además, al ser menos agresiva, el cuerpo tolera mejor el procedimiento y la recuperación es más predecible.
¿Qué riesgos existen con la cirugía de columna mínimamente invasiva?
Como toda cirugía, existen riesgos, aunque son mucho menores. Entre ellos pueden estar el sangrado, infección o complicaciones anestésicas. Sin embargo, estos riesgos son poco frecuentes y se reducen significativamente en manos de un equipo especializado.
¿Esta cirugía de columna requiere rehabilitación?
Generalmente sí, pero es un proceso más corto y menos demandante que el de la cirugía tradicional. Dependiendo del caso, se pueden recomendar ejercicios de fortalecimiento, fisioterapia y estiramientos para asegurar una recuperación completa y prevenir recaídas.

